El blanqueamiento dental es un tratamiento clínico que busca reducir la tonalidad del color original de los dientes, eliminando las manchas que provocan factores externos o el simple paso del tiempo. El tratamiento consiste en utilizar geles que entran en los poros de los dientes y limpian las manchas, aclarando el color sin desgastar la capa protectora de las piezas dentales.
Tipos de tratamientos
En la clínica:
el profesional aplica el gel especial en los dientes y activa sus componentes con una lámpara de luz LED o láser. Dependiendo de las características particulares del paciente, normalmente se necesitan una o dos sesiones de una hora aprox. y permiten aclarar de dos a ocho tonos.
En casa:
mediante la elaboración técnica de férulas (moldes) hechos a la medida de la dentadura. Siguiendo las recomendaciones del odontólogo/a aplicar el producto entre treinta minutos y dos horas diarias y a lo largo de dos o tres semanas.
Combinado:
suele ser el más adecuado y duradero. Después de la sesión en la clínica se refuerza en casa durante una o dos semanas según cada paciente.
Hay que tener en cuenta que, en casos severos, se pueden requerir más sesiones y tratamientos más prolongados.
El blanqueamiento no es para siempre
Su duración depende en buena medida de los hábitos de cada persona. Durante el tratamiento y los días posteriores, los poros del esmalte van a estar más expuestos, por lo que es primordial hacer la llamada dieta blanca y evitar el consumo de:
+ Bebidas oscuras como el vino tinto, café, té y refrescos de cola negra.
+ Alimentos con colorantes: curry, pimentón, tomate frito, snacks o frutos rojos.
+ El tabaco. La nicotina y el alquitrán pigmentan los dientes severamente.
Consulta siempre a un profesional
Evaluación previa: Es fundamental realizar una revisión previa para descartar caries o afecciones en las encías. Igualmente se debe hacer una limpieza dental a fondo.
Temores
Si desde un principio se consulta al profesional, el tratamiento y los productos utilizados son seguros y cumplen con todas las normativas de salud dental. Por lo tanto, estos no desgastan el esmalte ni debilita los dientes.
Lo que sí puede suceder es que el paciente tenga una sensibilidad dental transitoria, cuando ingiere bebidas o alimentos fríos o calientes. Esta sensación va desapareciendo gradualmente con los días y puede aliviarse con la prescripción de una pasta dental especializada.
Es importante puntualizar que este procedimiento debe ser realizado bajo supervisión odontológica profesional. Los productos de venta en internet o la práctica de remedios caseros suelen ser abrasivos y pueden causar daños irreversibles en las encías y el esmalte de los dientes.
